► Esmaltes de cenizas y otros orientales de 1260º C

Fórmula I:
40% feldespato potásico
25% carbonato de calcio
17 % arcilla blanca
18 % Cuarzo
5 % óxido de titanio

Dió este color:

fórmula II:
30% feldespato potásico
25 % carbonato de calcio
20 % arcilla blanca
25 % Cuarzo
5 % óxido de Titanio
7% de óxido de Fe

y dió este color:

► Formulación de esmaltes orientales, horno a leña para 1260ºC. (máximo 1265ºC.)

(click en la imagen para ampliar)

 (click en la imagen para ampliar)

Nota: una vez alcanzados los 1260 º C se debe hacer un remojo de 10'.
La horneada lleva un promedio de entre 8 y 9 horas para la correcta fundición de los esmaltes.
Si de pronto necesitamos bajar la temperatura de fusión de estos esmaltes a 1200ºC (porque sabemos que nuestro horno no llega a 1260º) podemos bajar el porcentaje de tinkar o APM.

Muestras:
Cholsa:
Hang Sedo:
Tenmoku:
*la taza celeste y la lecherita con esmalte tenmoku (negra con pintitas naranja-amarillentas minúsculas) las hice yo, el resto mis compañeros.

► Ollas de barro

El quid de la cuestión en las ollas de barro es que éstas no deben sufir dilataciones abruptas con los cambios bruscos de temperatura. El enemigo de estas pastas es el cuarzo o sílice, que con el calor se dilata, con el frío se contrae y a la larga o de golpe provoca rajaduras o directamente se rompen las piezas. El agregado de talco es lo que se utiliza para que las pastas no sufran estas dilataciones/contracciones cada vez que las sometemos al calor.
Es un mecanismo complicado, pero podemos decir en lenguaje criollo que el talco actúa como un captador de las moléculas de cuarzo o sílice libre que tienen las arcillas, caolines y feldespatos, y no deja que se dilaten y contraigan cada vez que las ponemos al fuego o al horno.

Rangos para la composición de una pasta cerámica de Talco:

55 a 75 % de Arcilla   
0 a 10 % de Caolín   
0 a 5 % de Feldespato   
5 a 45% de Talco    
0 a 20 % de Ceniza volcánica (ahora que tenemos por todo el sur)   
0 a 20 % de Chamote impalpable o fino (de granos del tamaño de arena fina) 

0 a 5% de Cuarzo  (si podemos obviarlo mejor, puede ir para pastas de fuentes de horno, a veces nos permite mejor el amasado o torneado, pero no debe usarse para piezas que irán a llama directa)


En base a los materiales que tengamos vamos a ir formulando distintas recetas de pastas, siempre jugando a completar el 100% en la fórmula, (Puede que veamos algunas fórmulas que van más allá del 100%, pues ésto se hace para redondear a números enteros, pues andar con decimales y pesando por ejemplo 333,33 gramos de algún material es engorroso y puede que nos confundamos, entonces si vemos una fórmula así en vez de pensar en porcentajes, pensemos en gramos). Puede llevar caolín o no, puede llevar cenizas o no... esto nos permite jugar a formular distintas pastas, lo mismo que la arcilla, puede ser roja, rosa o blanca.
Puede que algunas pastas funcionen en el horno pero se nos raje sobre las brasas o no... Mucho depende de la composición de las arcillas, el talco (a veces el industrial trae muchas impurezas) y el resto de los materiales... A veces nos quedamos admirados de cómo una ollita fabricada por un artesano que han pasado el oficio de generación en generación, que extraen la arcilla de ríos o montañas de los aledaños, y de la cual ignoramos qué tiene en su composición ¡funciona!...  Así que es encontrarle la vuelta para saber cual es la proporción que necesitamos para hacer nuestra pasta, más si no sabemos la composición exacta de las arcillas. También influye que tan trabajables podrá ser una u otra pasta, de pronto una se nos haga imposible para el amasado o el torno pero nos servirá de maravillas para hacer una barbotina (ver cómo hacer barbotinas) en donde podremos hacer fuentes, cazuelas y ollas por colada.

Prueba para saber si una pasta es resistente al choque térmico y puede ir sobre la llama:
Estirar 500 grs de la pasta seleccionada dejándola de 1 cm. de espesor, hacer un cuenco de fondo liso de 17,5 cm de diámetro y 2,5 cm. de alto en su pared lateral, (se puede hacer con el torno o a mano) Dejar secar bien y bizcochar.
Colocar dentro de él agua y llevarlo sobre la hornalla hasta que hierva el agua. Continuar el calentamiento por otros 5 minutos y luego tomándola con pinzas ¡a no quemarse!, sumergir el cuenco en un balde con agua fría. Si resiste varias veces a este calentamiento y abrupto enfriamiento puede considerarse que la pasta sirve. (Este  ensayo hace sufrir más severamente el cambio térmico a las pastas que la que sufriría una pieza al preparar alimentos).
Otra prueba es hacer con 1 kilo de pasta un disco macizo directamente, de 17,5 cm de díametro por 2,5 cm de alto. Una vez bizcochado sumerjirlo un día en agua, colocarlo sobre la hornalla, cuando comienza a largar vapor contar 5 minutos más e inmediatamente sumergirlo en agua fría hasta que se enfríe completamente. Repetir el proceso varias veces (tres o cuatro como mínimo) y si no se raja o parte es apta para colocar sobre la llama o brasas.

Fórmulas de ejemplo de pastas cerámicas con talco: (ver en este link la investigación)

FÓRMULA Nº 1 CON ARCILLA BLANCA O ROJA:
50% Arcilla blanca o roja
9 % Caolín
14 % Chamote impalpable o fino, o una mezcla de ambos.
27% de Talco

FÓRMULA Nº 5 CON ARCILLA ROSADA
70 % Arcilla Rosada
10 % Chamote fino e impalpable (mezcla)
10 % Cuarzo (SiO2)
10 % Talco

FÓRMULA Nº 5 CON ARCILLA BLANCA
70 % Arcilla Blanca
10 % Chamote fino e impalpable (mezcla)
10 % Cuarzo (SiO2)
10 % Talco Industrial

FÓRMULA Nº 7 CON ARCILLA ROSADA
57 % Arcilla Rosada
5 % Caolín
38 % Talco Industrial

FÓRMULA Nº 11 CON ARCILLA BLANCA
60 % Arcilla blanca
5 % Caolín
20 % Chamote fino e impalpable (mezcla)
5 % Feldespato K estándar
10 % Talco

FÓRMULA Nº 14 CON ARCILLA BLANCA
65 % Arcilla blanca
5 % Caolín
20 % Chamote fino e impalpable (mezcla)
5 % Feldespato K estándar
25 % Talco
 
FÓRMULA Nº 18:
58 % Arcilla blanca o roja
21 % Talco Industrial
17 % Chamote impalpable
4 % Feldespato K estándar

Preparación de la pasta: Mezclar muy bien todos los ingredientes en seco y agregar agua de a poco hasta formar una pasta que se pueda amasar sin que se pegotee en los dedos y que tenga la consistencia necesaria como para poder modelarse. Si vamos a hacer barbotina tener en cuenta que el chamote fino se decanta por su mismo peso y no hay defloculante que lo haga flotar. si de todas maneras queremos hacer una barbotina con chamote fino (parece arena) debemos revolver cada vez antes de volcar la barbotina en el molde de yeso.

Cómo hacer una olla:
Antes que nada dibujemos, pongámonos a garabatear en un papel cómo es que a uno le gustaría qué forma tendrá nuestra olla: más ancha, más alta, tanto de diámetro, más cerrada arriba, más abierta, con asas, sin asas, con tapa, sin tapa, no hace falta ser un experto dibujante, sólo para darnos una idea. Luego resolver cómo la haríamos: si a mano, en el torno... Esta es una buena forma de arrancar, con la idea de lo que queremos en la cabeza hace que luego nos salga más fácil la forma, además, buscando "ollas de barro" en "google imágenes" podemos ver muchísimos modelos de ejemplo para darnos una idea.

Tengamos en cuenta que todo el conjunto no debe tener ángulos rectos, sinó que haremos una curva entre la pared y el fondo, los ángulos rectos hacen que existan tensiones y puede que se nos raje:


Y también por lo mismo, todas las paredes y el fondo de la olla deben tener el mismo grosor o espesor.

Terminación:  
En crudo podemos bruñirla, esto es cuando estando húmeda pero ya durita (se le dice "estado cuero", porque si la tocamos tiene la dureza del cuero de los zapatos, pero aún no se ha secado del todo), con una piedrita brillante o con las barritas de téflon que se venden ahora, la comenzamos a frotar con cuidado de no deformarla y veremos que saca brillo.
Por qué pasa ésto? Si vemos nuestra olla de barro en el microscopio electrónico, veremos que las moléculas de arcilla de la superficie son como "pequeñas escamas" todas atiborradas, lo que hacemos al bruñirla es acomodar esas minúsculas escamitas como si las estuviéramos planchando, acostamos una sobre otra, las encimamos prolijitas y por eso comienzan a brillar, (al estar todas acomodadas brillan como lo hacen las escamas del pescado, salvando las diferencias, pero válido como ejemplo), además con esto la hacemos más impermeable, puesto que todas las cerámicas a no ser la porcelana y el gres (cerámica cocida a muy alta temperatura) siempre son porosas. Nunca les pasó que un lindo florero al rato comienza a transpirar agua? bueno.

Podemos engobarla: aplicándole engobes o terra sigilata (engobe de partículas muy finas) y luego bruñir el mismo. Por dentro para impermabilizarla más, o por fuera como decoración. 

Bruñido: El bruñido lleva paciencia, hay que bruñirla varias veces, puesto que veremos que la dejamos brillante, la pusimos a secar y al rato de nuevo se ha opacado, ¿cómo es posible? pasa que las primeras veces que bruñimos junto con las moléculas de arcilla también estamos "planchado" las moléculas de agua, y claro, éstas moléculas de agua se van evaporando y otra vez nos quedan despareja la superficie (si la miramos al microscopio vemos los pequeños cráteres que dejó el agua evaporada), uf! volvemos a bruñir y reacomodamos todo, brillante de nuevo. Así tendremos que hacer hasta que toda el agua de la superficie se haya evaporado y sólo estemos acomodando arcilla, sólo así nos quedará brillante. Podemos decir que los aborígenes y los antiguos alfareros tenían mucha paciencia, cierto? jajaj!

Esmaltado: Aunque también una vez bizcochada podemos esmaltarla y volverla a mandar al horno cerámico. Debemos tener en cuenta que los vidriados o esmaltes deben acoplarse a la pieza y no estar sometidos a presiones que provoquen cuarteados o saltados. Éstos no deben aplicarse demasiado gruesos, se pueden esmaltar por dentro y por fuera... pero a veces es preferible un engobe a un esmalte si éste no ha de acoplarse bien. No soy afecta a esmaltar las ollas de barro pues creo que pierden su esencia original y tienden a rajarse pero hay gente que sí lo hace, por dentro y por los laterales externos o esmalta una guarda para darle un toque de color, dejando la parte inferior (la que va al fuego) sin esmaltar...
Ojo, si la esmaltamos que sea con un esmalte sin Plomo!! sólo esmaltes alcalinos (ver ejemplo de esmaltes con talco), pues el plomo es tóxico.

Horneado:
Podemos hornearla entre una temperatura de 950 a 1050ºC.

Las pastas que irán a fuego directo, sobre la llama de gas, leña o apoyada sobre brasas, deben ser cocidas entre los 950-1050ºC para que aún permanezcan porosas, estos poros no se ven a simple vista, nos haría falta un microscopio para verlos, pero deben ser porosas para que la vajilla al humectarse con los alimentos o cuando la lavamos e inmediatamente la usamos, permita eliminar el vapor de agua que se genere dentro de sus paredes, pues en una pasta cocida a mayor temperatura los poros se hacen cada vez más chicos e incluso llegan a cerrarse casi completamente como en las pastas de gres. El agua va a entrar igual en esos pequeñísimos poros, pues la molécula de agua es infinitamente chica, y una pasta así, al tener los poros mucho más chicos permitiría que dentro de esos pequeños poros (siempre tienen poros las pastas cerámicas) se alojen igual las moléculas de agua, pero cuando el calor las convierta en vapor de agua, al estar alojada dentro del poro casi cerrado la presión del vapor sería inmensa provocando rajaduras y roturas. Imaginen miles de minúsculas ollitas a presión en donde el vapor pugna por salir y unicamente puede hacerlo por la pequeña válvula de la tapa....


Curado de las ollas de barro:
Si la hemos esmaltado por dentro, no hace falta ningún curado pues el esmalte la ha impermeabilizado, pero si la hemos bruñido o engobado podemos curarla, para esto con sólo llenarla de leche y ponerla a hervir despacito (para que no se nos chorree por toda la cocina) por el lapso de dos horas, luego apagar la hornalla y dejar así hasta que se enfrie la leche, lavar con esponja y jabón neutro, enguajar muy bien y ya está lista para usarse. El curado hace que la olla se impermeabilice un poco, pero no del todo, aunque hay gente que no la cura y la usa directamente dejando que se vaya curando con el tiempo y el uso. Esto es a gusto de cada uno. 

Consejos para una larga vida útil: 
Consejo 1: Nunca golpear la olla estando caliente, maniobrar con cuidado y recordar que las asas también se calientan! Para revolver nada mejor que cuchara de madera y apoyar la olla si está caliente sobre una tabla de madera o una servilleta, nunca sobre el mármol frío de la mesada.
Consejo 2: Nunca poner a lavar la olla apenas sacada del fuego o del horno, dejar que se enfríe o entibie para hacerlo. Se me ha rajado así una linda cazuela por apurada.
Consejo 3: Si usan una olla para comidas saladas siempre se usará para comidas saladas, si usan una olla para hacer cosas dulces, siempre se usará para hacer dulces. 

Ventajas de las ollas de barro: 
Cocción pareja en el horno y sobre la llama.
Material noble, no desprende partículas como lo pueden hacer las ollas metálicas como las de aluminio.
Se pueden mandar al microondas.

Glosario: 
Arcilla: Se entiende como toda aquella que sea de color rojo o blanco y según los países adquiere distintos nombres o nombres comerciales: Tínkar, APM, arcilla de bola o ball clay, clay, caolín, etc.

Talco: Es la estrella indispensable en la elaboración de fuentes para horno, ollas y loza que pueden ir al horno, pues impide que se rajen con el calor o sobre el fuego. Se puede usar el que denominan "talco industrial" o el "talco chino", es indiferente sólo que varían en su costo, el talco industrial generalmente no viene tan puro (a veces es medio rosadito) y el chino es más blanco, pero cualquiera de los dos sirve.

Chamote: o chamota, es arcilla calcinada, generalmente de color grisáceo, son los restos de cerámicas cocidas y sin esmaltar de piezas que salen falladas en las fábricas de lozas, como nada se tira, se las muele o pulveriza y según como se la muela se le da distintos nombres: impalpable (porque parece azúcar impalpable); fino (arena muy fina); mediano (granos de arena gruesa); grueso (vemos los pedacitos como si fueran pequeños guijarros). Se usa como antiplástico, esto es que le da cuerpo a la pasta y disminuye el encogimiento en el secado.

► Quemas alternativas

Me divierto de lo lindo, aunque voy a confesarlo, parecemos una manga de locos piromaníacos dando vueltas por la escuela. Todo es probar, analizar, ver que efectos surte, qué salió bien y qué salió mal, armar un horno, otro horno, apilar, desapilar, sumergir, agregar, bruñir, no bruñir, poner maderitas, meter un fósforo y ya!

Esta vez la propuesta era hacer un horno para ahumar las piezas, se apilaron ladrillos comunes en círculo, se lo llenó a aserrín, pinocha, se acomodaron las piezas dentro y ¡voilà!

Colocando hojas sobre las piezas:Cacharros antes:
En plena tarea:

Pinocha en el fondo para provocar el ahumado:
Colocando aserrín:
Como somos criollos, también probamos con yerba:Piezas con reserva:Horno lleno:
Y lo prendimos fuego. Luego lo tapamos para aplacar las llamas y que se fuera consumiendo el aserrín despacito:Al día siguiente varios fuimos a chusmear, a simple vista las piezas no parecían que habían quedado como habían quedado, luego en la clase...

¿Cómo quedaron? acá están las muestras

Efecto de la reserva de barbotina:
Efecto de virulana o esponja de lana de acero:
Efecto bruñido: (la de más atrás es una pieza que estuvo sumergida en sulfato de hierro)
Paneo general:
acá puede verse en uno de los cacharritos la impronta de las hojas e incluso el hilo con el que fueron sujetadas, los otros son piezas con sulfatos y engobes con sulfatos.

► Barbotina

Fórmulas:

80 % arcilla Tinkar
10 % de carbonato de calcio Ca (CaO3)
10 % cuarzo
0,15 % silicato de Sodio (SiO2Na2)*
0,15 % Carbonato de sodio (CO3Na2)*

en peso:
800 grs. arcilla tinkar
100 grs. de carbonato de calcio
100 grs. de cuarzo
1,5 grs. silicato de sodio*
1,5 grs. carbonato de sodio*

*Estos últimos actúan como defloculantes (mantienen las partículas en suspensión), se deben preparar por separados disueltos en agua y luego echar a la pasta mientras se mezcla.

El total de agua agregada no debe superar el 45 % del peso de los productos secos.

Temperatura de cocción: 1040ºC

► Horno de papel

El horno de papel es un recurso insólito por sus características de construcción y economía de horneada.
La pared del horno está construída con capas superpuestas de papel embebido en barbotina, aunque sirve igualmente el barro común, ese que podemos sacar de nuestro jardín, a la barbotina o barro podemos agregarle arena o aserrín para hacer más espesas las paredes entre papel y papel superpuesto. Ésta cáscara se convierte en un excelente aislante, aún cuando su espesor no supere los 3 centímetros de espesor, que sería el grosor ideal. En algunas horneadas se pueden superar los 1050ºC.

Construcción:
• Se comienza preparando el piso si es que no contamos con un lugar apropiado: una plataforma de ladrillos comunes para aislar por ejemplo las baldosas del piso.
• Luego sobre ella colocamos una parrilla común (las de asado) y alrededor construímos una pared de ladrillos.
• Se colocan sobre la parrilla una capa de leña y carbón, sobre la cual se acomodarán las piezas. Es importante rodear cada objeto con el combustible, incluso por dentro para lograr una mejor cocción de los mismos.
• Las piezas se apilarán unas sobre otras mientras lo permita el equilibrio de la carga.

• Una vez terminado el estibado se cubre todo con maderas largas (las de cajones de frutas sirven) formando una especie de cono, sujetandolas con cuidado con alambre de fardo. Éste cono se puede revestir con alambre de gallinero, para ayudar a la estructura y facilitarnos luego el revestimiento del mismo con papel.


• El papel debe ser el de revistas o mejor el de las bolsas de papel madera (las de harina, cemento, etc. esas que viene de 50 kg. ) porque el papel de diario (por ejemplo) se desgarra al empaparlo con la barbotina.
• La barbotina o barro debe ser mas bien espesa.
• Se van superponiendo las capas de papel embebidas en barbotina hasta formar una capa de 3 cm. de espesor.
• En la parte superior podemos colocar una lata de 4 litros a modo de chimenea.
• Una vez que lo hemos terminado podemos esperar a su secado para comenzar la quema.

Encendido:
• Encendemos un fuego fuera del perímetro del horno y lentamente se van arrimando unas brasitas a la base sin colocarlas dentro. esto es el templado. debemos mantener el fuego agregándole más maderitas y acercanto más brasitas muy lentamente, puesto que debemos ir subiendo la temperatura muy lentamente para que no se nos rompan las piezas.
• El tiempo de templado es de unas dos horas. donde mantuvimos el fuego muy cerca de la boca del horno.

video

• Luego de ese lapso comenzamos a colocar de a poco las brasas en su interior ayudándonos con una pala. Esto se hace muy paulatinamente, hasta que el mismo calor encienda las maderas y brasas superiores. podemos luego seguir o no alimentando con leña el horno por su parte inferior. Al cabo de unas horas vamos a ver por la chimenea que las brasas están completamente encendidas y las piezas incandescentes.

• se puede terminar las cocción con la parrilla apoyada directamente en el piso o cerrar la abertura por donde introducíamos las brasas.
• Al cabo de unas horas, si queremos hacerle una quema de reducción, podemos agregarle desde la chimenea pinocha o aserrín para ennegrecer las piezas y tapamos la chimenea.

Experiencia preliminar:
La propuesta no era hacer piezas uh! que buenas! qué originales!, sólo hicimos cuenquitos en la modalidad pellizco, algunos por colada y otros en el torno. Hicimos un montón, como para tener durante todo el cuatrimetre las piezas ya secas y luego dedicarnos de lleno a cocinar y cocinar.
A algunos le pusimos limadura de hierro, a otros limadura de bronce, a otros de aluminio.
A otros les colocamos engobe (un litro de barbotina con 100 grs. de manganeso)
A otros los sumergimos (ya bizcochados) en una solución de sulfato de cobre, a otros en sulfato de hierro.A algunos cuando hicimos la colada le agregamos a la barbotina distintos óxidos.
Antes de colocarlos en el horno envolvimos algunos con hojas de banano (un par de ellos,) otros con tela, a algunas piezas las bruñimos, rociamos el horno incandescente con sulfato de cobre... la propuesta es probar para ver cómo quedarían unas y otras piezas... y luego armamos el horno.

Cómo quedaron algunas de las piezas:

Me faltan algunas fotos, esa las voy a colgar la semana que viene...

► Mi corderito

Técnica: modelado, engobes blanco, celeste y negro, óxido de Mn. y esmalte plúmbico transparente.